Sobreviviendo en el paraíso

Sobreviviendo en el paraíso

Salir de la pobreza y cumplir el sueño de una existencia mejor, aún arriesgando la vida en el empeño. Este es el denominador común de un grupo de alrededor de diecisiete inmigrantes subsaharianos, sin papeles, que llegaron a Barcelona tras pasar una verdadera odisea.

Procedentes fundamentalmente de  Senegal, entraron de forma ilegal en Canarias después de un viaje infernal en cayuco. Tras su paso por un  CIE (Centro de Internamiento de Extranjeros) y su traslado a la Península pasaron algún tiempo en diferentes ciudades.

Los problemas derivados de la sobreexplotación de los recursos naturales de Senegal por las grandes potencias occidentales que impiden el desarrollo de la pesca artesanal, unidos a una situación generalizada de corrupción son algunos de los motivos que les llevaron a pensar en buscar un futuro mejor para ellos y sus familias.

Son hombres jóvenes, musulmanes, algunos han dejado mujeres e hijos en su país. Con el poco dinero que envían a sus casas, sus familias viven mejor que ellos aquí. A pesar de todo, no quieren volver a su país. Mientras, se resignan, porque son conscientes de que están ayudando a los suyos a tener una vida mejor.

Una fábrica abandonada, ubicada en el centro de Barcelona ha sido su hogar durante un tiempo. Desde entonces la fábrica ha sido derruida; los más afortunados han encontrado un piso en pésimas condiciones. Los demás han ocupado otro espacio.

Desplazados de su cultura, sin sus familias, indocumentados y sin dinero, intentan sobrevivir de la manera más digna posible; el problema es que el “sistema” forma un circuito cerrado en el que es complejo entrar, sin papeles no hay trabajo y sin trabajo no hay papeles. Su sueño es conseguir la documentación, acceder a un puesto laboral y tener una casa para poder traer a sus familias. Pero la situación real, de momento, es otra, a la espera de que los objetivos que los trajeron a este país se hagan por fin realidad.

 

 

 


© Mingo Venero

 

 

 


© Mingo Venero